Un estudio revela que la Creutzfeldt-Jakob
puede transmitirse por los cuchillos de los carniceros
Un estudio científico que fue publicado ayer en Inglaterra afirma,
en sus conclusiones, que la variante humana del mal de las vacas locas
-la enfermedad de Creutzfeldt-Jakob- puede propagarse por los cuchillos
infectados de los carniceros, según informó la BBC.
El estudio se centra en una serie de casos de la variante humana de
la enfermedad bovina que aparecieron en la localidad de Queniborough, en
el centro de Inglaterra.
Los investigadores autores del estudio descubrieron que la única
relación entre los casos es que todas las víctimas compraron
la carne en el mismo comercio local, según la BBC.
Al parecer, el carnicero adquirió animales enteros, y él
mismo los sacrificó y posteriormente los despedazó, cuando
habitualmente es el matadero el que se encarga de la tarea.
Durante el proceso, material contaminado del cerebro y el espinazo
-las partes más susceptibles de contener el prión de la enfermedad-
se quedó en el instrumental del carnicero, afirmó la BBC
citando el informe.
Los mismos cuchillos sirvieron para cortar la carne vendida a los clientes.
El microbiólogo Stephen Dealler calificó de alarmantes las
conclusiones del estudio y consideró que debería llevar a
los científicos a elevar sus previsiones de la gente que podría
morir de la enfermedad. Hasta el momento, 95 personas han perdido la vida
en Reino Unido a causa de este mal. El estudio científico «da
a entender que cantidades minúsculas» de materia portadora
de la enfermedad pueden propagarla, lo que es «muy preocupante»,
declaró Dealler a la BBC.
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